No dudes, te lo contamos todo
Puedes informarte sin compromiso. Resolvemos cualquier duda o consulta que tengas. Nuestro equipo de expertos te atiende.
Horario atención telefónica:
LUNES A JUEVES de 9:00 a 18:00
VIERNES de 9:00 a 14:00
Llámanos gratis
900 730 037
Rellena este formulario, nos pondremos en contacto contigo en menos de 24h.
La finalidad de la recogida de sus datos es para poder atender su solicitud de información, sin cederlos a terceros, siendo responsable del tratamiento OpenGes, Servicios Integrales de Asesoramiento SL. La legitimación se basa en su propio consentimiento, teniendo usted derecho a acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, tal y como se explica en la Política de Privacidad.
Horario atención telefónica:
LUNES A JUEVES de 9:00 a 18:00
VIERNES de 9:00 a 14:00
Llámanos gratis
900 730 037
Tabla de contenidos
Aunque sean dos formas de responder ante una deuda u obligación y ambas implican que una persona puede ser obligada a pagar una deuda que inicialmente corresponde a otra, tienen diferencias.
Si te preguntas qué es la responsabilidad solidaria de una empresa, es cuando todas las personas responsables responden al mismo nivel desde el primer momento. Mientras que la responsabilidad subsidiaria es un segundo nivel de responsabilidad.
Vamos a verlo a fondo para que no se quede nada en el tintero 😜
Aunque ambos conceptos implican responder por una deuda, la responsabilidad solidaria y la subsidiaria funcionan de forma muy distinta. La diferencia principal está en el momento en el que el acreedor puede reclamar el pago y en el orden de responsabilidad.
Vamos uno por uno:
En la responsabilidad solidaria, el acreedor puede reclamar el pago directamente a cualquiera de los responsables desde el primer momento, sin necesidad de intentar cobrar antes al deudor principal.
En cambio, en la responsabilidad subsidiaria, el acreedor debe intentar primero cobrar al deudor principal. Solo si no consigue el pago, podrá reclamar la deuda al responsable subsidiario.
En la responsabilidad solidaria no existe un orden entre los responsables. Todos responden al mismo nivel frente a la deuda.
En la responsabilidad subsidiaria sí existe un orden claro:
La responsabilidad solidaria implica un mayor riesgo, porque cualquiera de los responsables puede verse obligado a pagar la totalidad de la deuda.
En la responsabilidad subsidiaria, el riesgo es menor, ya que la obligación de pagar solo aparece cuando el deudor principal no cumple con su obligación.
En el ámbito empresarial y fiscal, estas diferencias son importantes. Por ejemplo:
Te dejo una tabla resumen con estas diferencias:
| Aspecto | Responsabilidad solidaria | Responsabilidad subsidiaria |
| Momento en que se exige la deuda | Desde el primer momento | Solo cuando el deudor principal no paga |
| Orden de reclamación | No hay orden: cualquiera responde directamente | Primero el deudor principal, después el subsidiario |
| A quién puede reclamar el acreedor | A cualquiera de los responsables solidarios | Primero al deudor principal |
| Nivel de riesgo para el responsable | Alto: puede tener que pagar toda la deuda | Menor: solo responde si falla el deudor principal |
| Recuperación entre responsables | Quien paga puede reclamar a los demás su parte | Normalmente no aplica porque el subsidiario actúa en segundo nivel |
| Aplicación habitual | Deudas compartidas o participación directa en la obligación | Garantía secundaria o responsabilidad por incumplimiento de otro |
Sí, en algunos casos pueden coexistir la responsabilidad solidaria y la responsabilidad subsidiaria dentro de una misma situación, pero no afectan a las mismas personas ni se aplican al mismo nivel.
Lo que suele ocurrir es que existe un primer grupo de responsables solidarios y, en un segundo nivel, personas que responden de forma subsidiaria si los primeros no cumplen con la obligación.
En la práctica, existe una cadena de responsabilidad. Primero los responsables solidarios, que responden desde el primer momento y el acreedor puede reclamarles directamente la deuda. Y luego, los responsables subsidiarios, que solo responden si no se puede cobrar a los responsables principales.
El objetivo de esto es garantizar el cobro de la deuda. La responsabilidad solidaria amplía el número de personas a las que se puede reclamar directamente, mientras que la subsidiaria actúa como una garantía adicional si los responsables principales no cumplen.
Un ejemplo claro de responsabilidad solidaria se puede encontrar cuando varias personas participan directamente en una misma obligación o deuda.
Imaginemos que dos socios firman un préstamo para financiar un negocio y en el contrato se establece que ambos responden de forma solidaria.
En este caso, si llega el momento de devolver el dinero y el préstamo no se paga, el banco puede:
No está obligado a dividir la reclamación ni a reclamar primero a uno y después a otro. Puede dirigirse directamente contra cualquiera de los responsables solidarios.
Si uno de los socios acaba pagando toda la deuda, después podrá reclamar al otro la parte que le corresponde. Pero frente al acreedor, ambos responden desde el primer momento y al mismo nivel.
Un ejemplo habitual de responsabilidad subsidiaria se da en el ámbito empresarial y fiscal, especialmente en relación con los administradores de una empresa.
Imaginemos una sociedad que tiene deudas con Hacienda por impuestos no pagados. En principio, la responsable de esa deuda es la propia empresa, que es quien ha generado la obligación tributaria.
Sin embargo, si ocurre lo siguiente:
Entonces Hacienda puede declarar responsable subsidiario al administrador de la sociedad.
Por lo tanto, primero se intentará cobrar la deuda a la empresa y, si no se consigue el pago, la Administración puede reclamar el importe al administrador.
El administrador no responde desde el inicio, sino solo cuando el deudor principal no puede pagar.
La responsabilidad solidaria no depende tanto del tipo de empresa como de la forma en que se establecen las obligaciones y de lo que disponga la ley o los contratos. En muchos casos, esta responsabilidad aparece cuando varias personas o empresas participan conjuntamente en una misma actividad o deuda.
En la práctica, la responsabilidad solidaria suele darse en situaciones como las siguientes:
Cuando varias empresas participan en un mismo contrato o proyecto, pueden asumir responsabilidad solidaria frente a terceros. Esto significa que el acreedor puede reclamar el cumplimiento de la obligación a cualquiera de ellas.
Por ejemplo, puede ocurrir en:
En el ámbito fiscal, la Administración puede declarar responsables solidarios a personas o entidades que hayan participado en la ocultación de bienes o en actuaciones destinadas a evitar el pago de deudas tributarias.
En estos casos, Hacienda puede exigir el pago de la deuda no solo al contribuyente principal, sino también a quienes hayan intervenido en esas actuaciones.
También puede existir responsabilidad solidaria cuando varias personas desarrollan una actividad económica conjunta sin limitar la responsabilidad, como ocurre en algunas formas jurídicas o en determinados acuerdos entre socios.
La responsabilidad subsidiaria aparece cuando una persona o entidad debe responder por una deuda solo si el deudor principal no cumple con su obligación. En el ámbito empresarial, suele aplicarse en situaciones donde existe una relación de control, administración o participación en una actividad económica.
No todas las empresas tienen responsabilidad subsidiaria de forma automática, pero sí puede aplicarse en determinados supuestos previstos por la ley.
Uno de los casos más habituales es el de los administradores de sociedades. Pueden ser declarados responsables subsidiarios de las deudas de la empresa cuando, por ejemplo:
En estos casos, si la sociedad no puede pagar sus deudas, se puede exigir el pago al administrador.
También puede existir responsabilidad subsidiaria cuando una empresa continúa la actividad de otra empresa que tenía deudas, especialmente si se considera que hay una sucesión empresarial.
Esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando se transmite un negocio y el nuevo titular mantiene la misma actividad, estructura o clientela.
En materia tributaria, la Administración puede declarar responsables subsidiarios a determinadas personas o entidades relacionadas con el deudor principal si se cumplen las condiciones previstas en la normativa fiscal.
El responsable solidario responde de la deuda desde el primer momento, al mismo nivel que el deudor principal. Hacienda puede reclamarle directamente el pago sin necesidad de intentar cobrar antes al contribuyente.
Algunos supuestos en los que puede existir responsabilidad solidaria son:
En estos casos, la Administración puede exigir el pago tanto al contribuyente como al responsable solidario.
El responsable subsidiario responde en un segundo nivel. Hacienda solo puede exigirle el pago cuando ha intentado cobrar la deuda al contribuyente y no ha sido posible.
Entre los casos más habituales de responsabilidad subsidiaria se encuentran:
En estos casos, la Administración debe primero declarar fallido al deudor principal y seguir un procedimiento específico antes de reclamar la deuda al responsable subsidiario.
Si todo el papeleo de una comunidad de bienes se te atraviesa, no dudes en ponerte en contacto con los asesores expertos de Openges.